Los campos de Victoria

12 06 2014
Menfield

Mansfield

El primer lugar donde paramos, fue Mansfield, un nombre que puede ser sugerente para las mujeres que buscan pareja, pero que en realidad es un pueblo pequeño que sí que tiene muchos campos, pero la mayoría sin cultivar y que si lo que buscáis es un hombre, más vale que os dirijáis al centro del pueblo y no a los campos.

El pueblo tiene lo que todo pueblo tiene que tener, bar, y más de uno. Aparte tiene unas cuantas tiendas de diversas especialidades y hasta tiene un supermercado, cosa que por los pueblos de alrededor de mi ciudad no es habitual, al menos los de la medida de Mansfield.

El paisaje circundante era agradable, lleno de montes con campos de pasto para el ganado y muy cerca un lago bastante grande donde el fin de semana va la gente con sus barcas para pescar. Aunque no tengo muchas fotografías, vi los amaneceres y atardeceres más bonitos de todo mi viaje. Pero con los canguros no hubo suerte, de hecho empezaba a sospechar que tan solo eran una leyenda y que solamente se podían ver en las señales de tráfico.

En Mansfield recogí cerezas, cosa que antes no había hecho nunca, bueno, mejor dicho no me habían pagado nunca por hacerlo, ni tampoco había estado recogiéndolas tanto rato ni tan rápido, ya que aquí se paga por cajas y no por horas. Lo único útil que os puedo decir, es que si un día tenéis que recoger cerezas, llevad alguna cosa para proteger los dedos gordos e indices de las manos, ya que acaban bastante doloridos.

Finalizada la estación de las cerezas nos desplazamos hacia Cobram, un pueblo un poco más grande que Mansfield (este tiene 2 supermercados), donde abundan los campos de nectarinas, melocotones, ciruelas y manzanas. De hecho, aparte de las manzanas, que vienen más tarde, es lo que estamos recogiendo y es desde aquí desde donde escribo los tres apartados dedicados a Australia, refugiado en la biblioteca de las altas temperaturas exteriores, apartados que no publicaré hasta llegar a casa, ya que no quiero tener ningún tipo de problema con los de inmigración.

Ahora tan solo me quedan 11 días para volver a Lleida y después de estos 6 meses en Australia trabajando como un ilegal, ya empiezo a tener ganas de no tener que preocuparme por los papeles, aunque en mi país, sé que el tema laboral puede ser mucho más difícil de lo que ha sido aquí.

Ah!! por cierto, en Cobram finalmente pude ver los canguros, es tan fácil como salir a dar una vuelta durante el amanecer o el atardecer, por los campos que hay alrededor del pueblo.

Vuelvo a casa y por tanto aquí se acaba el diario de este viaje, que quizás ampliaré en un futuro pero que de momento creo que pasara bastante tiempo hasta que pueda volver a viajar. Espero que os haya gustado, hasta la próxima.

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Great Ocean Road

12 06 2014
Great Ocean Road

Great Ocean Road

Mejoradas mis habilidades en la cocina, especialmente a la hora de pelar, trocear y filetear alimentos, decidimos que ya era el momento de cambiar de lugar.

Necesitábamos un coche, alguien nos aconsejó de comprarlo en una subasta, ya que en Melbourne hay un lugar donde cada semana se subasta más de 400 vehículos. Hicimos una visita para ver como funcionaba y después las siguientes semanas fuimos 2 veces más hasta que finalmente compramos un coche. El problema fue que después de la revisión mecánica, la cual es obligatoria cuando se compra un automóvil, resulto que éste estaba hecho una mierda y tan sólo servía para venderlo a piezas, por suerte nos devolvieron el dinero. Pero necesitábamos un vehículo pronto, ya que al comprar el coche avise a la empresa que dejaba el trabajo en un par de semanas, y Melbourne puede ser la mejor ciudad del mundo, pero también es una ciudad muy cara para estar sin trabajo.

Empezamos a buscar por todas partes, hasta que finalmente encontramos un coche dentro del presupuesto que teníamos, no era muy grande, pero nos seviría.

Teníamos planeado ir a buscar trabajo por los campos de Victoria, para recoger fruta, pero antes queríamos ver la Great Ocean Road, así que una vez tuvimos todo en el coche, empezamos la ruta para recorrer la costa sur entre Melbourne y Port Fairy.

Los primeros sitios con costa, eran playas muy largas de arena bañadas por aguas con fuertes corrientes. A medida que avanzábamos las playas iban intercalando la arena con piedras o zonas rocosas, hasta llegar a la zona de los 12 apóstoles, donde los acantilados dominaban toda la costa.

Dispuestas por todo el camino, había paradas donde aparcar y visitar tranquilamente la costa y en la zona de acantilados había en algunas ocasiones, instaladas unas escaleras de madera para poder bajar hasta la playa y ver desde abajo la vista de las paredes verticales de piedra amarilla.

A medio camino, nos desviamos hacia Cape Otaway, donde hay un faro, que no llegamos a ver, ya que la entrada era excesivamente cara para lo que ofrecían, al menos eso pensamos al ver las fotos de la recepción, además ya habíamos visto un faro similar unos kilómetros antes y según el mapa había otro en una población próxima. Algunos pensaréis que no tiene mucho sentido pues que hable de esto, pero los que me conocéis sabéis que a veces para explicar una cosa me voy por las ramas y doy más vueltas que un ventilador y si no me olvido de lo que quería explicar todo acaba teniendo sentido. Así que no vimos el faro, pero unos 3 kilómetros después de tomar la carretera que iba hasta allí, vimos por primera vez koalas, un montón de koalas que dejaban a su paso los eucaliptos sin hoja alguna.

Ahora tan solo nos faltaba ver canguros, así que una vez hecha la Great Ocean Road, seguimos con los planes previstos y fuimos hacia los campos de Victoria.

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Melbourne

1 02 2014
Melbourne
Melbourne

Después de Vietnam, tome un vuelo que me llevo al lado de Seonghye, hasta Australia, más concretamente a Melbourne, una de las ciudades del mundo, mejor valoradas por sus habitantes, si no es la más valorada. Los primeros días en un país occidental los agradecí, ya que la última parte del viaje no había sido la mejor, pero al cabo de pocos días la gran ciudad y la vida de su gente me parecían tan artificiales como cualquier ciudad grande de cualquier país supuestamente civilizado.

El problema era que tenía que trabajar para recuperar el dinero perdido que había reservado para estar aquí, y en este país como en la mayoría, necesitas un visado que te permita trabajar y no uno de turismo que era el que yo tenía. Pero había oído que en Australia era relativamente fácil encontrar un trabajo donde te pagaran en negro.

La búsqueda de trabajo duró un poco más de un mes, en todas las entrevistas cuando llegaba el momento de preguntar que tipo de visado tenía, la respuesta era la misma, sin visado de trabajo nada de nada, pero cuando ya empezaba a pensar que sería imposible trabajar, tuve la suerte de que en un restaurante me dieron la oportunidad, me ofrecieron 2 h de prueba sin remunerar, después de las cuales decidirían si continuaba o no, y al final las dos horas se convirtieron en 8 horas de trabajo remunerado y la posibilidad de poder trabajar en la cocina como ayudante del cocinero.

Trabajé 3 meses y medio en Melbourne, y alargue mi visado de 3 meses cambiándolo por otro que me permitiría estar 3 meses más. El salario no era muy bueno, ya que solamente trabajaba 3 días a la semana y alguna semana 4, pero me permitió pagar una habitación compartida con Seonghye, la comida, la bicicleta con la que me desplazaba y ahorrar algún dolar.

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Malas sensaciones en el sur de Vietnam

16 09 2013
Huế

Huế

He tardado un mes y medio en escribir estas lineas y es un esfuerzo empezar a hablar de lo que para mi representa el sur de Vietnam. Después de haber estado dos meses en el norte, las expectativas del sur eran muy altas, ya he repetido en otras entradas que la gente y el país me encantaron y que no entendía porque mucha gente criticaba a los habitantes de este lugar. Ahora después de visitar el sur de Vietnam, puedo entender alguno de los comentarios de los viajeros que me aconsejaban e informaban sobre la naturaleza y costumbres de la gente de aquí, ya que si me ha costado tanto escribir es por que disfruté mucho en el norte y casi nada en el sur, de hecho hubo momentos muy incómodos, hasta el punto de tener que llegar a pelearme físicamente para recuperar mi pasaporte, pero eso ya lo explicare en su momento.

Después de visitar el sur de Laos, admirar su naturaleza y disfrutar de la tranquilidad que ofrece el país, volví otra vez a Vietnam, más concretamente a Huế, antigua ciudad imperial, donde estuve una semana, la ciudad en si, nada especial, pero hay la posibilidad de visitar un gran numero de templos, hacer una vuelta por el río del perfume o entrar al palacio Gia Long, este último es el atractivo principal de la ciudad y patrimonio de la humanidad, es un palacio enorme, pero una parte importante de este esta en reformas o para ser restaurado, aun así vale la pena entrar para hacerse una idea de como debió ser.

En Huế empecé a notar que la gente de los restaurantes y transportes privados, empezaban a ser un poco más pesados que en el resto del país y que entre los extranjeros predominaban los turistas sobre los viajeros, pero de toda manera fue una semana bastante agradable, conocí unos chicos que querían practicar el ingles y al día siguiente uno de ellos me hizo de guia por alguno de los templos más próximos, disfrute de los mercados de la ciudad y alquile una bicicleta para recorrer el margen del río, donde también pude disfrutar del ambiente local.

Desde Huế me fui a Hội An, otra ciudad con un centro histórico patrimonio de la humanidad, Hội An tiene un núcleo antiguo alrededor del que antes fuera el puerto más importante del sureste asiático, convirtiéndola, al menos para mi, en una ciudad bonita, la única que me he encontrado en Vietnam. Al ser una ciudad interesante, atrae un numero importante de viajeros y si bien hay bastantes mochileros, el numero de turistas lo supera de largo, cosa que convierte la ciudad en un negocio y a los extranjeros en simples compradores a los ojos de los locales.

Como he dicho al principio, tuve que llegar a las manos para recuperar mi pasaporte y eso sucedió justo aquí, así que ha llegado la hora de explicar el motivo de todo lo que paso.

En esta ciudad, como en el resto de sitios en Vietnam, cuando entras en una Guest House, Hostal o Hotel, lo primero que te piden es el pasaporte, hasta aquí normal, pero ellos se lo quedan hasta el último día, y cuando pagas la habitación te lo devuelven. Pues como otras veces, deje mi pasaporte en la recepción del Hotel en el que decidí quedarme.

El problema llego cuando los trabajadores del Hotel, un día antes de que me fuera, me robaron casi todo el dinero que llevaba en efectivo, más de 2000$, en un principio, no sospeche de ellos, pensaba que había podido ser cualquiera de los otros inquilinos, pero como he dicho, fue casi todo, pero no todo el dinero, de hecho me dejaron casi todos los Dongs y de los Euros y Dolares que llevaba me quitaron los billetes grandes y dejaron los pequeños. Todos mis vecinos eran occidentales, y un occidental cuando roba no te deja ni un céntimo.

El Hotel tenía cámaras de seguridad y una de ellas enfocaba mi puerta, así que fui a pedir que me enseñaran las imágenes del momento que yo suponía que habían entrado en mi habitación, pero primero con escusas de que tenían problemas técnicos y después que las imágenes se habían perdido, no me mostraron el momento. Mientras esperaba las imágenes, cosa que duro unas 6 ó 7 horas, aparecieron dos chicas inglesas que, como a mí, les habían quitado el dinero de su habitación, y que habían visto por internet que no era la primera vez que pasaba, así que consulte por internet y encontré más de 30 denuncias y todas apuntaban a los trabajadores del Hotel. Decidimos con las chicas ir a la policía a denunciar, y hacer la denuncia si que la hicimos, pero fue un cachondeo, la policía en ningún momento tuvo el mínimo interés en solucionar nada, cosa que me hace sospechar, que seguramente alguna comisión les deben de pasar, ya que aquí lo de pagar bajo mano a la policía es lo más normal e incluso se puede ver facilmente cuando viajas en autocar de un sitio a otro.

Resignado ya que nada podía hacer, pase la última noche en el Hotel y a la mañana siguiente, prepare la bolsa y baje dispuesto a no pagar ni un duro por las noches que había pasado allí. Ellos no me querían devolver el pasaporte si no pagaba la factura y yo no quería pagar si no me enseñaban las imágenes de seguridad, la discusión con el dueño del Hotel duro hora y media, hasta que saco una caña de bambú de un metro de largo por unos 15 cm de diámetro e intento agredirme con ella, para que me fuera a otro sitio, ya que le ahuyentaba la clientela. Llegados a este punto y con la ayuda de una pareja de argentinos que tenia como vecinos, acabé por el suelo peleándome con el dueño del Hotel y amenazando a la chica de recepción para que me devolvieran mi pasaporte, el cual finalmente me devolvieron. El nombre del Hotel, por si nunca pasais por allí, es Nhat Huy Hoang Hotel, aunque si no hacéis como yo y miráis primero en el internet las opiniones de la gente, estaréis más prevenidos.

Desde Hội An y con mal gusto de boca, fui hacia Nha Trang, una ciudad de playa sin más atractivo que la playa y la fiesta, lleno de turistas domingueros venidos seguramente desde Bangkok, pues tiene unas cuantas calles que nada tienen que envidiar a la famosa Kaosan Road. Como habréis adivinado por mi comentario, el lugar no me gusto en absoluto, de hecho ni tan sólo hice foto alguna.

La última parada fue Ho Chi Minh o Sài Gòn, como queráis llamarla, ya que incluso entre locales no queda muy claro cual de los topónimos les gusta más. Es la ciudad más grande de Vietnam, pero poca cosa más puedo contaros sobre ella, claro que tiene monumentos, parques y sitios de interés, pero después de lo que me paso en Hội An, ya no tenía ganas de nada, y el ambiente seguía siendo parecido, demasiado turismo de fiestas y compras compulsivas, transforma a la población de cualquier sitio del mundo, en buitres a la caza de su trozo de carne y especialmente en estos países donde el poder adquisitivo es mucho menor que el de occidente.

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Bolaven Plateau, la ruta de las cascadas

7 07 2013
Bolaven Plateau, Phaxuam Clift

Bolaven Plateau, Phaxuam Clift

Después de Vientiane, fui a Savannakhet, una ciudad fronteriza con Tailandia y que estaba harto de ver su nombre en los paquetes de cigarrillos que fumo. En esta ciudad estuve unos días de relax, disfrutando del mercado y de su barrio antiguo, para después seguir ruta hasta Pakse.

Pakse es mucho más turístico, ya que esta cerca del Bolaven Plateau y el alquiler de motos en esta ciudad es más económico que en otros lugares. ¿Y que tiene que ver que el alquiler de motos sea más bajo? os preguntareis algunos, pues empezare por el principio. El Bolaven Plateau es una zona elevada donde abundan las cascadas y los paisajes naturales, y la forma más cómoda y más económica de verla, es en moto, siempre y cuando no llueva, claro está.

Así que estando como estaba en Pakse y estando como estaba de cerca el Bolaven, decidí alquilar una moto para unos cuantos días e ir a verlo. Fueron cuatro días de carretera más uno de descanso por circunstancias climatológicas.

Los dos primeros días fueron perfectos, con sol y nubes de esas que dibujan formas caprichosas donde uno puede encontrar similitudes con animales, personas o cosas de la vida cotidiana, incluso si uno se esta el suficiente rato y sin un sombrero que le proteja del sol, se te puede aparecer la virgen, san Pedro y los ángeles cantando, ya que durante el día el sol aprieta fuerte.

El tercer día fue el más duro, la primera parte del camino fue muy buena, prometía ser un día igual que los anteriores, pero no, el tiempo empezó a cambiar en el mismo instante que deje la carretera principal, para coger un camino secundario, que era el único que había para llegar al siguiente destino. El camino en un principio parecía suficientemente bueno, pero no fue así, todo y que había tramos con grava compactada, había otros donde lo que habían compactado para hacer el camino era barro y del cielo ya caían las primeras gotas convirtiendo esa pista que un inicio parecía fácil y segura, en una pista de patinaje. Pero a parte de un poco embarrado, llegue entero y sin ningún rasguño al siguiente pueblo.

El pueblo se llama Paksong y me quede una noche más de lo previsto, ya que a la mañana siguiente el cielo estaba gris y triste, y cada poco lloviznaba, así que no quise seguir, estando el tiempo como estaba.

El quinto día, el cielo volvía a estar con sol y nubes, pero estos eran un poco más amenazadores que los de los primeros días, todo y eso, decidí volver a la carretera para acabar el circuito que tenia previsto y a parte de cuatro gotas puntuales, el tiempo me dejo ver todas las cascadas que me ofrecía el camino menos una, ya que la habían cerrado al público para que pudieran hacer un vipassana, en un resort que hay al lado, un grupo de occidentales estresados.

Finalmente llegue al punto de partida, pero no devolví la moto, y no es que me la quisiera quedar, sino que decidí que el siguiente día iría a ver el templo Wat Pho de Champasak.

Para llegar a Champasak hay dos formas, la que te recomiendan, que es llegar hasta Ban Muang por el lado izquierdo del río Mekong y allí pagar un pequeño ferry para cruzar el río, o cruzar un puente que hay en Pakse y bordear el Mekong por la banda derecha. Yo decidí fui por el primer camino y después de ver que con lo que costaba el ferry para cruzar el río podía llenar el deposito y hacer 120 km, hice el camino de vuelta por el otro lado. De todas maneras las vistas del Mekong desde Ban Muang, han sido las mejores que he visto hasta ahora, aun que el cielo que había ese día ayudo mucho.

El Wat Pho, es un conjunto de templos antiguos de la época del imperio Jemer, es el monumento, de los que he visitado, donde la entrada es más cara, pero también es el más bonito.

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Phonsavan y el llano de las jarras

17 06 2013
Phonsavan

Phonsavan

Vuelvo a estar en Laos, llegue a Sam Neua donde después de pasar la noche, cogí otro autobús hasta Phonsavan y aquí si que decidí quedarme unos días, para descansar y para ver el llano de las jarras, que es el atractivo de esta zona.

El llano de las jarras son diferentes localizaciones donde hay unas jarras de piedra, hechas de una sola pieza y de diferentes tamaños (la más grande tiene 2,5 mts de diámetro), esparcidas por el suelo en diferentes posiciones, aunque hay diferentes opiniones o versiones de porque se hicieron estas jarras, la más aceptada es que se utilizaban como recipientes funerarios.

De la ciudad de Phonsavan lo más destacable es su clima, aunque durante el día hace calor, las noches son frescas y tenerse que tapar con una manta durante la noche, es todo un lujo. También tiene un par de mercados, el más útil al menos para mi, el de comida, donde a parte de poder comprar todo tipo de fruta, también hay paradas donde preparan diferentes tipos de comida y a muy buen precio.

Después de 4 días cogí un autobús nocturno y hoy escribo desde Vientiane, donde ya había estado, pero tengo pensado, después de viajar por el sur de Laos, volver a Vietnam, así que tenia que hacer el visado, he aprovechado para hacer alguna foto más que encontrareis en la pestaña Laos – Vientiane dentro del apartado de fotografía.

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Vịnh Hạ Long conocido como Ha Long Bay

4 06 2013
Ha Long Bay

Ha Long Bay

Cuando después de tres mañanas consecutivas, que el chico de la guest house me despertara repentinamente, dando golpes a la puerta de mi habitación para ver si me iba o no, decidí que ya era el momento de dejar Mù Cang Chải para ver otros parajes de este país, así que fui otra vez a Hà Nội, para planear el próximo punto de parada.

Finalmente, todo y que de entrada no me atraía demasiado, decidí ir a Ha Long Bay, uno de los sitios más turísticos de Vietnam. Llegue un miércoles por la tarde y después de mirar y regatear conseguí una habitación a un precio razonable, ya que como en todo sitio turístico los precios son más elevados.

El primer día paseé por la ciudad y como el resto de ciudades o pueblos de este país, no me llamo la atención, pero pasé un buen rato en un restaurante hablando con gente de aquí, la verdad es que no entiendo estos viajeros que después de haber estado en Vietnam, dicen que la gente es desagradable, creo que deben viajar de una forma totalmente diferente a la mía, ya que con la gente de este país uno puede pasar muy buenos momentos. Hablando en este restaurante, conseguí la información y un precio inmejorable para hacer un tour en Ha Long Bay.

El segundo día me desperté a las 6 de la mañana para ir al muelle donde se cogen los barcos para hacer el tour, pero cuando miré por la ventana vi que todo el cielo estaba gris y llovía, así que dedique el día a descansar y por la tarde pasear un poco más. Al volver de dar una vuelta, en el hotel me informaron de que la noche del viernes y las del fin de semana tenían un precio especial, y tan especial!! como que valían 4 veces más, y que si quería me podían conseguir un tour de dos días y una noche en un barco, por un precio astronómico, intentándome convencer de que me saldría mucho más a cuenta que quedarme en el hotel, muchas gracias pero no. Así que tuve que buscar otra habitación en otro lugar, cosa que al final resulto más fácil de lo que me esperaba.

El tercer día me levante a las 5:30 de la mañana, porque como siempre, dejo para último momento lo de preparar la mochila, y fui hacia donde había apalabrado la habitación, pero cuando llegué, el muchacho me dijo con signos, que la habitación que el día anterior me habían prometido, ya no estaba libre, ya que después de que me fuera, alguien llamo por teléfono y la reservó, toca-te los huevos!! total que estaba sin habitación y me faltaban 15 min para que me pasaran a recoger para ir al embarcadero, podéis imaginar el cabreo que pille con el chico, el hotel y la madre que los parió, pero lo que os decía al principio, la gente de aquí tiene picardía e intenta engañar al turista, pero no tiene malicia, son buena gente, y un hombre de un hotel que estaba cerca, al ver la situación y lo enfadado que estaba se aproximó y me llevo hasta una guest house que había en una callejuela de detrás, donde no solo encontré habitación, sino que además, resulto ser la más económica. Solucionado el tema de donde dejar la mochila, fui corriendo hacia donde me tenían que recoger, y después de 20 min paso una furgoneta que nos llevo a 14 turistas vietnamitas y a mi hacia el muelle.

Ha Long Bay es un golfo protegido por un montón de formaciones rocosas, que forman una cadena de montañas que impide la llegada de las olas a la costa y desde la ciudad de Ha Long es imposible ver el horizonte que dibuja el mar. El día fue perfecto, con sol y nubes y en el muelle todo de turistas esperaban su turno para subir al barco, la mayoría eran de Vietnam, tan solo conté 4 personas occidentales con migo 5. El tour duro unas 6 horas, y iba haciendo paradas en diferentes lugares, la primera fue en un lugar donde alquilaban kayaks o barquitas para ir a ver una cueva que no resultaba, según las fotos del anuncio, muy interesante, la segunda fue en una casa flotante donde criaban peces, la tercera en una playa artificial, que se habían montado para que los turistas se refrescaran a medio camino, y la cuarta fue la mejor, en una cueva bastante grande y iluminada con focos de colores.

Los siguientes días estuve descansando y pensando que ruta seguir para ir hacia Laos, ya que el 11 se me acaba el visado y finalmente decidí ir otra vez a Ninh Binh, y desde allí ir a buscar la frontera, de hecho ahora mismo estoy escribiendo desde esta ciudad.

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